sábado, 28 de marzo de 2015

Guerra de Yemen, posible abismo para Oriente Medio.

1) La mitad del ejército saudí es de origen yemení, cualquier cosa que pase en Yemen tiene repercusiones enormes en la seguridad de Arabia Saudí y podría socavar sus fuerzas armadas. 2) La región donde se extrae casi todo el petróleo saudí es de mayoría chiita, y lleva desde 2011 en revueltas.

Esta guerra o acaba de forma más o menos rápida (meses, no años) y con una victoria saudita, o Arabia Saudí podría desaparecer y sumirse en el caos como ya ha pasado en Libia, Siria, Irak, Yemen, etc. Y con ello toda la región será subsumida en una guerra civil gigante.

Y esto no lo digo sólo yo (aunque lo llevo avisando) sino que el mismísimo Robert Fisk (reconocido experto en la región) lo dice en su última columna. Ahora vayan a ver tranquilos la última tontunada política de LaSexta Noche, solamente el equilibrio de poder del golfo Pérsico y del mundo penden de un hilo.

Despachos de la guerra de Yemen 1

1.
El hijo de Saleh habría ofrecido a los saudíes un golpe para derrocar a los Houtis varios días antes de los bombardeos, cuando los Houtis se habían lanzado a la conquista de todo Yemen. El golpe se haría a cambio de la inmunidad de los Saleh, algo que los saudíes no podían garantizar al depender esa decisión de organismos de la ONU.

La noticia resulta extraña porque las fuerzas de Saleh estuvieron en todo momento operando y combatiendo de forma conjunta y combinada con los Houtis. Además que cualquiera sabe que Arabia Saudí no puede responder de nada a nivel ONU.

Esta filtración se hace en medio de insistentes rumores de que Saleh estaría negociando la paz con los saudíes, por lo que podría formar parte de una campaña de intoxicación saudí para sembrar la semilla de la discordia entre Houtis y Saleh, y dividir a sus enemigos.

Sin ir más lejos, esta misma tarde, en medio de todas estas filtraciones y rumores, Saleh hizo un discurso televisivo en que abogaba por la paz, el diálogo y prometía no presentarse a presidente ni él ni nadie de se familia, por lo que podría tener veracidad la filtración. No obstante, Saleh siempre ha tenido esa doble cara de hablar de paz mientras sus tropas disparan, y cualquier promesa puede romperse, sobre todo en política. Por ejemplo, durante el día de hoy las las fuerzas de Saleh bombardearon la población de Dhala y se adentran (junto a los Houtis) en Adén capital, intensificando los combates, para (es de suponer) tomar el puerto antes de la llegada de una fuerza terrestre de socorro saudí (que por el motivo que sea, algunos dicen que para no interferir en las negociaciones de EEUU con Irán, se demora)

2.
La campaña militar contra los Houtis podría durar entre uno y seis meses.

Aunque no se han dado detalles, es de suponer que como el objetivo de la coalición es desplazar de los centros de poder a los Houtis, si tras un mes de bombardeos no se obtienen resultados, comenzará a escalarse en las sucesivas fases que explicaba hace unos días para forzar el cambio de gobierno.

Por su parte, el ministro de exteriores de Hadi dice que ve muy posible que se usen fuerzas terrestres.








viernes, 27 de marzo de 2015

Invasión de Yemen - Operación Decisive Storm.


Comentario general.

La operación militar "Decisive Storm" (Tormenta Definitiva) constará de cuatro fases.

I.-
1) La primera fase constará de bombardeos aéreos contra objetivos de defensa aérea, bases aéreas, cuarteles del Ejército de Tierra y de los Houtis, telecomunicaciones, depósitos, puestos de mando, etc, además de apoyo aéreo cercano. Bloqueo naval y control marítimo. También se establecerá una zona de exclusión aérea en Yemen y un bloqueo naval a los buques iraníes, de esa manera se aísla al Houti de la llegada de refuerzos y suministros desde Irán por vía aérea y marítima.

Durante esta fase se harán algunas paradas para dar oportunidad de negociación y rendición a Houtis y Saleh.

2) Asedio y toma de puertos importantes para garantizar que no lleguen grandes cantidades de suministros bélicos del extranjero. Toma de algunos aeropuertos. Establecimiento de bases de operaciones en esos puertos para fuerzas militares terrestres de pequeño tamaño (algunos miles de soldados en cada uno).

También podrían hacerse algunas paradas para dar oportunidad de negociar los términos de la "rendición" Houti.

3) Pequeños destacamentos de fuerzas especiales o unidades tipo comando, ranger o paracaidista, tomarían infraestructura y puntos clave en territorio Yemení, como centrales eléctricas, depuradoras, nudos de comunicación, etc. Así como enlazar con las tribus y facciones del ejército que permanecen contrarios a Saleh y los Houtis.

4) Invasión terrestre a gran escala para destruir y dispersar las fuerzas Houtis y de Saleh, desalojándolas de los principales núcleos de población, forzando su rendición y matando al resto que no lo haga.

II.-
En estos momentos, evidentemente, estamos al comienzo de la fase 1. Para poder ejecutar la fase 4, tendrán que ir pasando varias semanas hasta que: los 150.000 militares movilizados terminen de preparar la fuerza y se vayan reuniendo en la frontera con Yemen y los puertos yemeníes que se utilizarán como cabezas de playa; se preparen bases de operaciones adelantadas; establezcan líneas de comunicaciones con sus bases principales y sus depósitos, con los segundos y terceros escalones, etc.

Hasta que no se llegue a ese punto de preparación logística (o cuando quede poco para alcanzarlo), lo natural es que las declaraciones saudíes no hablen de invasión terrestre inminente, de una conflagración de destrucción total del enemigo, sino que tengan cierto tono moderado. Posteriormente irán subiendo el tono de hostilidad de las declaraciones y de la violencia de las operaciones militares.

Todo esto siempre siguiendo una lógica militar elemental. Lo que Arabia Saudí tenga planeado concretamente, es una incógnita que meramente puede ser objeto de vulgar especulación.

III. -
Por lo tanto, mientras Arabia Saudí y la coalición vayan movilizando sus fuerzas terrestres, las desplieguen en bases de operaciones avanzadas y por último las amasen en los distintos puntos de reunión para luego lanzar la masa de maniobra dentro de Yemen, lógicamente sólo habrá bombardeos aéreos en esta primera fase.

Posteriormente, se adoptarán las medidas y maniobras adicionales de las fases segunda y tercera, para por último lanzar la invasión de Yemen (en la cuarta fase) y la toma de su capital: Sanaa.

Los saudíes dicen exactamente que "el objetivo principal en esta PRIMERA etapa es destruir los aviones de guerra de los rebeldes. (...) El objetivo último es restaurar en el poder al Gobierno legítimo de Yemen" (palabras del general Ahmed Aseri, el portavoz de la Operación Decisive Storm).

Comentarios particulares sobre los posibles planes de invasión.

El mapa que encabeza este post es de un blog de hace meses (de enero) y tiene algunos fallos en el plan de invasión. Especialmente en el eje de progresión norte, ya que deliberadamente se adentra en terreno poco adecuado avanzando directamente contra Saada (núcleo del bastión de los Houtis), para luego avanzar en dirección Sanaa. En realidad sería mucho más sencillo avanzar junto a la carretera de la costa evitando el terreno más propicio para la defensa que el de la región de Saada, con mayoría de población hostil prohouti. Además, toda invasión por el norte debería tener (en mi opinión) dos ejes de progresión principales en el norte: uno para invadir Sanaa y otro menos importante contra Saada (el bastión Houti).

Invadir (como principal eje de progresión) desde algún puerto capturado es poco útil porque se perdería mucho tiempo en enviar la fuerza militar por mar y crear una masa de maniobra importante con la que conquistar la capital: Sanaa.

Por otro lado, invadir desde la frontera oriental tampoco sería muy fructífero, porque es un desafío logístico muy importante desplazar al desierto de Omán una gran cantidad de tropas, casi no hay líneas de comunicación ni carreteras en ese área muy poco poblada y no hay nada de interés militar (ni Houtis ni fuerzas del Ejército), además que queda lejos de todo lo importante (el extremo occidental de Yemen) en términos de población, recursos económicos, centros políticos, etc.

Arabia Saudí lo que tiene fácil logísticamente, es invadir desde su territorio y usando las áreas mejor comunicadas de cerca de la costa, sin irse muy al Este, ya que les sería mucho más difícil sostener logísticamente su masa de maniobra. Y porque para llegar a Sanaa desde el Este se tendría que atravesar la provincia bastión de los Houtis (que les derrotaron militarmente a los saudíes en una guerrita en 2009). Por eso lo lógico es invadir con el principal eje de progresión en dirección Sanaa (que es el objetivo más importante) desde el noroeste (y quizás con un esfuerzo militar menor contra Saada, más al noreste).

Los ejes de progresión desde puertos yemeníes (empleados como bases de operaciones para ejes de progresión secundarios en cuanto a cantidad de fuerza terrestre) son muy necesarios y probablemente serán usados porque 1) arrebatan las líneas de comunicaciones a los Houtis con el exterior y ayuda a estrangularlos, 2) obliga al Houti y fuerzas de Saleh a dispersar sus fuerzas, impidiendo que concentren su fuerza defensiva que bloquee el principal esfuerzo de invasión que vendrá del norte. Básicamente es lo que se conoce como aprovechar las ventajas de las "líneas exteriores".

Naturalmente, siempre puede aparecer un genio militar que vea oportunidades sobre el terreno que vayan más allá del sentido común militar más básico, que uso de base para hacer mis deducciones sobre lo que podría hacer Arabia Saudí. Como cuando el general Sherman se saltó todas las reglas logísticas para invadir Savanah desde Atlanta, atravesando Georgia.

También podría ocurrir que los saudíes lo hagan todo mal y no sigan un procedimiento parecido al que he descrito. Aunque eso no quiere decir que pierdan la guerra, el otro bando podría hacerlo peor todavía. De hecho muchas guerras ocurren de esa manera, como una competición de quién hace el despropósito más grande.

En definitiva, mientras Arabia Saudí última los preparativos de una invasión (si es que planea una invasión y no va a limitarse a hacer bombardeos punitivos y apoyo aéreo a las débiles facciones anti Houti), lo lógico sería que fuera adelantando trabajo haciendo cosas más pequeñas que no requirieran una gran fuerza militar terrestre: de menor a mayor esfuerzo preparatorio las fases 1, 2 y 3. Por lo que a medida que vaya pasando el tiempo y estén cada vez más preparados, irán escalando en esas fases hasta que el Houti y Saleh se rindan (volver a la situación política anterior al 21 de septiembre de 2014).

El objetivo militar de la ofensiva terrestre a gran escala deberá ser llegar a Sanaa directamente y con la máxima rapidez posible. Por lo tanto, tendrá que bordearse las principales zonas Houtis, ya que no se persigue destruirlos del todo, sino simplemente desalojarlos del gobierno (Sanaa). Las áreas Houtis sólo deberán ser atacadas e invadidas, para obligar al Houti a que retraiga recursos de la defensa de Sanaa y las rutas de aproximación a la capital y que las desplacen para la defensa de su propio territorio.

El objetivo político inmediato de la Operación Devisive Storm es, como se acaba de decir, desalojar al Houti y  Saleh de los puestos del gobierno y los centros de poder. Es decir, volver a la situación de antes del 21 de septiembre de 2014. El objetivo posterior es lograr un gobierno de Yemen eficaz y pacífico, lo que de algún modo requerirá de cooperación de los Houtis, de Saleh y otras facciones políticas. Por ese motivo debería evitarse en un primer momento llevar la invasión a las zonas Houtis. Pero si los Houtis (o Saleh) no aceptasen de manera honesta formar ese gobierno o cooperar con él, se tendría que invadir sus bastiones y santuarios (o por lo menos hacerles un raid o una razzia) para, por lo menos, erosionar considerablemente su fuerza y no representen una amenaza militar existencial al nuevo gobierno de Sanaa.


Escenarios militares alternativos. 

I)Tormenta del Desierto en 1991

Metafóricamente podría decirse que el general Schwarzkopf invadiría por el Este de Yemen, desde zonas desérticas y muy mal comunicadas (tal fue su famosa maniobra de "Hail Mary" que hizo hacer al VII Cuerpo de Ejército en Irak).

No obstante, las fuerzas armadas saudíes seguramente no tendrán la capacidad logística grandiosa del US Army de aquella época (nadie la tiene ya, ni EEUU), y el Houti y Saleh no tienen ni tendrán ninguna clase de línea defensiva al Norte como la que tenía Sadam Hussein en la frontera con Kuwait, por lo que no hace falta una maniobra de flanqueo tan grande como para invadir a gran escala por el Este hacia Sanaa.

II) Operación Odisea del Amanecer en 2011.

La OTAN solamente hizo una campaña aérea estratégica y de interdicción, así como prestando apoyo aéreo cercano. Sobre el terreno solamente operaron fuerzas especiales y se dio material militar a los opositores a Gaddafi.

No obstante, es poco probable que los saudíes se limiten a esa clase de campaña militar, porque su objetivo no es meramente derrocar a los Houtis, sino establecer un gobierno eficaz que no excluya a segmentos importantes de la política local. Les interesa evitar un posible caos al estilo Libia o Siria, por lo que tendrá que ser una campaña militarmente resolutiva (no estar años de guerra) y que políticamente genere un gobierno nacional unido que combata y arrincone a Al Qaeda y Estado Islámico.

III) Operación Serval en 2013.

Francia hizo una campaña relámpago de aproximación directa contra Al Qaeda, Ansar Dine y otros grupos. Basó la campaña en fuerzas expedicionarias pequeñas (sólo algunas agrupaciones tácticas), explotando la sorpresa de relámpago y la velocidad, sin esperar por preparativos logísticos ni campañas aéreas que "allanaran el terreno", y directamente contra los elementos más fuertes de los yihadistas y sus bastiones principales.

No obstante, es muy poco probable que vayamos a ver eso en Yemen por parte de Arabia Saudí.

A) No tiene una fuerza militar con la profesionalidad de las unidades expedicionarias francesas, ni tendrán la capacidad o habilidad técnica en aspectos cruciales como para ejecutar esa clase de campaña.

B) El Houti es mucho más fuerte que los yihadistas de Mali, y las fuerzas de Saleh tienen material de guerra mecanizado y pesado. Por lo que en el caso que los saudíes pudiesen hacer una campaña como Serval, se darían de bruces con un enemigo de un poder militar mucho más respetable materialmente que el de los yihadistas del Sahel.

C) Además, los propios saudíes anunciando una campaña aérea con un número de aviones tan elevado y movilizando 150.000 soldados (o eso dicen ellos), dan a entender que planean algo mucho más convencional.

jueves, 21 de agosto de 2014

El Dilema de la Seguridad como falacia y su implicación en la ampliación de la OTAN.

Responder a la cuestión de este breve artículo de Eugene Rumer (La expansión de la OTAN: genialidad estratégica o error histórico) es bastante más sencillo de lo que cree su autor. En Seguridad Internacional la pregunta a responder consiste en: qué causa inseguridad o seguridad. Toda disciplina tiene su pregunta fundamental, en Economía es el reparto óptimo de recursos en condiciones de escasez (no es el crecimiento económico, ni el paro, etc), en Ética se pregunta sobre lo que es justo o injusto, etc. Sigamos, entonces, los principios básicos de la Seguridad Internacional.

El autor divide el debate en dos corrientes de opinión: 1) OTAN Primero (que piensan que la ampliación es inherentemente beneficiosa y garantiza la paz y la seguridad) y 2) Rusia Primero (cuya opinión es que ampliar la OTAN trae inestabilidad geopolítica e inseguridad). 

La pregunta sobre si la ampliación de la OTAN trae más o menos seguridad a Europa, en el caso ucraniano, es bastante sencillo de responder. Rusia siempre ha dicho que ampliar la OTAN a los países de la antigua URSS (excluyendo los países bálticos), era inaceptable y provocaría la guerra y la desintegración de Ucrania o el país que tratase de unirse al bloque occidental. Por otra parte, la amenaza rusa no se limitaba a la OTAN, sino que también era extensible a cualquier acercamiento a las instituciones occidentales, como era el caso de la UE.

También podríamos argumentar que el irredentismo ruso (doctrina Karaganov), llega hasta donde quedaron atrapadas masas de población rusa tras la desintegración de la URSS. Ello implicaría que la ampliación de la OTAN al las repúblicas bálticas hubiera sido perjudicial, dado que sería posible que Europa y la OTAN se vieran envueltas en guerras o guerritas (híbridas o como se las quiera llamar) por culpa de haberse ampliado a los países bálticos. De hecho hace unos días el propio SACEUR, reconocía que la OTAN respondería militarmente a las amenazas híbridas en las repúblicas bálticas. Además, los propios dirigentes bálticos se encargan de recordarnos que temen una invasión o agresión rusa contra ellos, por lo que estarían dando la razón a los de Rusia Primero

La dicotomía entre Rusia Primero vs OTAN Primero, se corresponde con la sempiterna división en la Seguridad Internacional entre lo que ven la Seguridad Como Paz vs Seguridad Como Poder (Defensa). Los que creen en la Seguridad Poder, sostienen que es la capacidad de defensa del Estado lo que otorga la verdadera seguridad, por lo que cuanto más poder se tenga, más seguro se estará. Por contra, los que creen en la Seguridad Paz, creen que aunque a veces aumentar el poder incrementa la seguridad, otras veces incrementar demasiado el poder puede ser percibido como una amenaza por los otros Estados. La hostilidad provocada a los otros Estados (por nuestro aumento de poder) nos haría en realidad más inseguros, además que podría causar que los otros Estados se hicieran con más armas, desatando una carrera de armamentos, que invadieran otros países, etc.

En consecuencia, los defensores de la OTAN Primero también tendrían que defender el argumento de la Seguridad Poder (incrementar el poder de la alianza genera paz y seguridad en Europa), mientras los que sostienen la postura de Rusia Primero también deberían creer (si es que son coherentes) en la Seguridad Paz (la OTAN no debe aumentar su poder porque despertará el revanchismo ruso). No obstante, los papeles pueden invertirse, los nacionalistas euroasiáticos rusos bien podrían ser Seguridad Poder así como Rusia Primero (el imperialismo ruso es bueno para la seguridad europea al ser un contrapeso a la OTAN), del mismo modo que los que están en contra del refortalecimiento ruso y de la perpetuación de su esfera de influencia, podrían ser OTAN Primero a la vez que Seguridad Paz (Rusia es un matón que debe ser detenido). Pero además, tradicionalmente los que creen en la Seguridad Paz, suelen ser defensores de la disolución de la OTAN, abogan por la defensa no provocativa, el transarmamento, la defensa defensiva, etc. Es decir, la clasificación que hace Rumer puede llevar a muchos equívocos y contradicciones.

Para resolver este embrollo, hemos de recurrir a dos conceptos básicos de las Relaciones Internacionales: el equilibrio de poder y el dilema de la seguridad.

El equilibrio de poder es el conjunto de capacidades (poder) e intenciones de los actores. El poder se mide en capacidad militar, económica, demográfica y la geografía. Los que defienden la OTAN Primero, dirán que el poder ruso en comparación al de la OTAN es muy inferior. Rusia estaría en tal inferioridad que unas sanciones económicas severas destruirán su economía, por lo que sería fácil de disuadirla para que no emplease su poder abiertamente contra sus vecinos exsoviéticos, y que si se atraviese a ello sería militarmente fácil derrotarla, estancarla, etc. Los que sostienen el Rusia Primero, creen que las intenciones rusas de defender su esfera de influencia y ganar control sobre los países bálticos es firme, y aunque bien es cierto que el conjunto de la OTAN es inmensamente más poderosa que Rusia, sus integrantes están divididos, que Alemania no impondría sanciones económicas totales, que Francia o EEUU no irían al la guerra para defender a Ucrania o los bálticos, y que en el balance militar del Este de Europa, Rusia es con diferencia el poder preponderante y se impondría con relativa rapidez, facilidad y a un relativo bajo coste.

El dilema de la seguridad (el segundo de los conceptos) es el paralelogramo del equilibrio de poder. Es lo que nos dice si aumentar el poder de alguno de los actores puede provocar más inseguridad o incluso una guerra. El caso más conocido es el de Esparta y Atenas, en el que el crecimiento económico ateniense y la consecuente expansión de su poder naval, alertaron al Esparta, que buscó la alianza con el poder naval de Corinto para equilibrar al de Atenas. El resultado final no fue volver a la situación del anterior equilibrio de poder de antes de la expansión ateniense (anulando los beneficios de la expansión naval), sino que estalló una terrible guerra. La expansión del poder (naval) de Atenas no produjo más seguridad a esa polis, ni siquiera produjo una seguridad igual al la de antes de su expansión, sino que solamente le trajo la destrucción y la ruina.

No obstante, el dilema de la seguridad, aún poseyendo un gran valor descriptivo, en lógica es lo se llama la falacia del falso dilema. No es verdad que todo aumento del poder nacional conlleve la inseguridad. Las carreras de armamento una vez desatadas pueden ganarse. También puede ocurrir que ni siquiera el aumento de nuestro poder provoque una carrera de armamentos o una guerra, el incremento de nuestro poder puede inspirar temor y aumentar nuestra seguridad. E incluso de estallar una guerra no significaría que nuestra seguridad disminuyese: ganar una guerra a un enemigo existencial incrementa nuestra seguridad a la vez que nuestro poder.

Por lo tanto, la forma de resolver el dilema de la seguridad (acabamos de explicar que es un falso dilema, una falacia), que se identifica con el dilema de la Seguridad Poder vs Seguridad Paz, que se corresponde a su vez con el dilema OTAN Primero vs Rusia Primero, es mediante un detenido estudio del equilibrio de poder, de las capacidades e intenciones de cada lado de la diada estratégica, con la que se llegará a una curiosa conclusión.

Esta conclusión consiste en tres opciones. 1) Los defensores de la Seguridad Paz abogarían por la neutralidad (prohibir las esferas de influencia y las alianzas militares, establecer el control y limitación de armamentos mutuo) de todos los países del extinto Pacto de Varsovia, o por lo menos de los de la antigua URSS. 2) Los defensores de la Seguridad Poder de la OTAN (ampliar su esfera de influencia) creen que la alianza no está dividida y que no provocaría que Rusia fuese a la guerra al quedar disuadida. 3) Mientras que los defensores de la Seguridad Poder de Rusia (mantener su esfera de influencia) creen que no será disuadida al disfrutar de una gran superioridad en el Este, y a que la OTAN no lograría ponerse de acuerdo en una postura común en caso de amenaza de guerra.

Es decir, la forma correcta de afrontar la cuestión no es mediante el dilema Rusia Primero contra OTAN Primero (el dilema de la seguridad). La forma correcta de afrontar la cuestión es mediante un trilema: Seguridad Paz como Neutralidad y Control de Armamentos, Seguridad mediante el Poder de la OTAN y Seguridad mediante el Poder de Rusia. El dilema de la seguridad, al ser un falso dilema, una falacia, daba como única solución el control de armamentos, neutralizar los países, etc. La única respuesta sería la Seguridad como Paz. Pero al ser un falso dilema (la Seguridad como Paz o el caos) oculta las otras dos posibles respuestas: Seguridad por el Poder del actor 1 (OTAN) o del actor 2 (Rusia).

El trilema de la seguridad no sólo impide caer en la falacia del falso dilema para analizar la Seguridad Internacional, sino que saca a relucir las clasificaciones de lógica absurda como en las que incurre Rumer. Una lógica falaz que podría llevarnos a un gran embrollo analítico, tal y como explicábamos unos párrafos más arriba.

Respecto a la crisis ucraniana, personalmente siempre me he posicionado en la postura de Seguridad Poder de Rusia. Putin nunca había dudado en ir a la guerra (Georgia) para defender el interés nacional ruso y su esfera de influencia, y durante años había advertido que iría a la guerra en Ucrania, que la invadiría y que el país sería desmembrado. Y no es sólo la postura de Putin, es la posición esencial de todas las corrientes de opinión en política exterior en Rusia salvo la de los occidentalistas. Ha sido dicho y hecho, por lo que el devenir de los acontecimientos y de los hechos me ha dado (por ahora) la razón (han invadido Ucrania, apoyan la rebelión, etc), por lo que creo que en el largo plazo los desafíos de Rusia a la OTAN se incrementarán.

En mi opinión, se debería permitir a Rusia hacer lo que quisiera en su esfera de influencia exsoviética (salvo en los bálticos); incrementar el gasto militar en la OTAN hasta lograr las capacidades convencionales suficientes (unidades acorazadas y mecanizadas) con las que disuadir a Rusia; Reino Unido, Francia, Italia y España deberían desplegar al menos una brigada mecanizada cada una en Alemania, EEUU dos brigadas pesadas; como colofón los países bálticos deberían tener un estatus especial dentro de la OTAN, en el que se permitiera la presencia combinada tanto de fuerzas terrestres de la OTAN como de Rusia.

Con la presencia de militares de la OTAN se garantizaría la soberanía e independencia de esas repúblicas (el temor actual a ser invadidos en cuestión de horas sin que la OTAN tuviese tiempo de organizar alguna defensa efectiva), a la vez que la presencia de la fuerza rusa, bloquearía el uso de la presencia adelantada de unidades mecanizadas de la OTAN como una amenaza. El despliegue combinado resolvería el dilema de seguridad (opta por la Seguridad Poder de los dos actores como solución) y ambas partes saldrían ganando, pero presupone que ambas partes no buscan acrecentar su poder a costa de la otra, lo cual sería demasiado suponer.

En tal caso, la ampliación a los bálticos hubiera sido un error histórico. Sería el fruto de la discordia y pecado original de las posguerra fría, ya que occidente provocó una situación por la que no estaría dispuesto a sacrificarse, sin poder disuadir a Rusia de posteriores agresiones para recuperar el terreno perdido. De resultar así las cosas, la culpa de la guerra no sería de Putin por ser un "loco" o no ser de este mundo, sino que sería responsabilidad de la falta de compromiso en la defensa y el gasto militar que ha demostrado Europa occidental estos años.

La solución al trilema en Europa del Este es la Paz (mediante el) Poder de Rusia. Ello es así debido a que la UE y la OTAN carecen de determinación. Incrementar el poder de la OTAN ampliando la alianza, provocaría una agresión de Rusia ya que la OTAN no podría disuadirla (la ampliación genera inseguridad), ya sea por temor de escalada a una guerra nuclear contra Rusia, no poder contener de forma efectiva una guerra híbrida, etc.



sábado, 26 de abril de 2014

La inminente gran Inestabilidad Estratégica entre las Coreas



Según los indicios que se han ido filtrando estos últimos días, Corea del Norte está cerca de realizar una nueva prueba nuclear. Estando ya acostumbrados a esas pruebas nucleares y a las balísticas, podría parecer que la situación no es nueva y no es especialmente grave. Pero hay novedades con esta prueba. La más llamativa, aunque menos importante, es que será una prueba en salva de dos o más artefactos, o por lo menos eso están especulando en WIB. Tal prueba múltiple sería un indicativo del gran avance que ha tenido el programa nuclear norcoreano, ya que mostraría que ha acumulado bastante material para construir cabezas nucleares, así como el incremento del rendimiento de eficiencia incierta de los artefactos de las anteriores pruebas.

Pero la principal novedad no es esa. Lo que hace especial a esta prueba, es el nuevo entorno estratégico que está construyéndose en estos momentos en la península coreana. Hace unos años analizaba que la gran capacidad balística de Corea del Norte (unido a la capacidad nuclear) no dejaba muchas alternativas de defensa a Japón (y más aún a Corea del Sur al estar más cerca). De nada servía la muy limitada capacidad antimisiles de Japón y EEUU para lograr disuadir con éxito a Corea del Norte, el mero número podría saturar la cantidades limitadas de misiles antimisiles y su escaso alcance geográfico.

Para Corea del Sur la situación es aún mucho peor y desde mediados del año pasado no se ha resignado a tener miedo y unas defensas débiles (que era el caso de Japón que analizaba en 2009). Corea ha cambiado su política disuasiva de forma radical, a la que ha denominado Disuasión Activa. Para limitar la gran capacidad balística y las cabezas nucleares norcoreanas no ha tenido más remido que 1) comenzar el desarrollo y posterior despliegue de gran cantidad de misiles balísticos (y de crucero, aviones de ataque, etc) para destruir in situ una gran cantidad de misiles norcoreanos, para luego 2) tratar de destruir el resto con una defensa antimisil mucho más desarrollada a la que tiene ahora. El esquema del razonamiento puede verse en el siguiente gráfico y habla prácticamente por sí solo.


Para poder defenderse de 1000 misiles balísticos de teatro (TBM) se necesitará una gran capacidad contrafuerza ya que económica y logísticamente no es costeable y mucho menos eficiente (por lo caro de interceptar un misil vs destruirlo antes de que sea lanzado) emplear todos los recursos a la defensa antimisil.

Corea del Sur comenzó a primeros de este abril la prueba de los nuevos misiles balísticos que tendrá que desplegar en un futuro inmediato. Este país estaba limitado por el tratado MTCR que restringe el alcance y carga de pago de los misiles balíticos (300 kilómetros y 500 kilogramos). El alcance de los nuevos misiles idealmente sería de 1000 km para poder alcanzar la práctica totalidad del territorio de Corea del Norte (aunque el programa de investigación actual se limita a 800 km). El motivo por el cual necesariamente ha de optarse por el misil balístico para tal tarea es por la inmediatez de su uso. Como puede comprobarse en el gráfico que encabeza esta entrada, si los surcoreanos quieren tener alguna probabilidad de éxito en un ataque preventivo contrafuerza contra la fuerza balística y nuclear de sus vecinos del norte tendrán que recurrir a la facilidad y altísima velocidad de los misiles balísticos. Poner en el aire decenas o cientos de aviones tardaría horas o días (depende del nivel de alerta y cantidad de aviones) y la duración de la ruta hasta el objetivo es también inaceptable. Además que una movilización masiva de la fuerza aérea sería fácilmente detectable provocando un primer ataque norcoreano antes de que se termine la movilización.

Para poder dirigir esos misiles balísticos surcoreanos hasta sus objetivos también se necesita una gran infraestructura y capacidad de vigilancia, mando, comunicaciones, etc (ISR). El conjunto de sensores, telecomunicaciones, puestos de mando, etc, ha sido denominado en Corea como Kill Chain, y el esquema general puede verse en el siguiente gráfico.


Al a la parte ofensiva (Kill Chain) de esta Disuasión Activa se une la parte defensiva del sistema antimisiles, denomidana KAMD (Korean Air and Missile Defense) y se adquirirán sistemas Patriot adicionales, se mejorarán al nivel PAC-3, etc.

El problema es que la situación estratégica que resultaría de estas medidas defensivas sería de bastante inestabilidad. La estabilidad estratégica consiste los dos conceptos de 1) estabilidad de la crisis (no incentivo para atacar primero porque tal ataque no destruiría la fuerza enemiga) y 2) estabilidad de la carrera de armamentos (las carreras de armamentos suelen acabar en guerras al estar buscando mediante la compra de armas ventajas militares, provocando un ataque preventivo para impedir superioridades ajenas futuras o un ataque para aprovechar la superioridad militar alcanzada mediante la carrera). Actualmente estamos en una carrera de armamentos disimilar entre las dos coreas, y cuando el sur termine de construir los medios de su nueva Disuasión Activa, en una situación de crisis, 1) Coreal del Sur tendría el incentivo de atacar el arsenal nuclear norcoreano con éxito (por el mix de destrucción in situ y defensa antimisil) y 2) Corea del Norte podría verse tentada de usar su arsenal balístico y nuclear antes de que este sea destruido por un ataque preemtivo surcoreano. Tal razonamiento y consecuencias pueden verse en la siguiente imagen.


La capacidad surcoreana de actuar por sí misma también deja en una situación bastante comprometida a EEUU, ya que hasta ahora la política de defensa se basaba en la Disuasión Extendida que los Estados Unidos daban a Corea del Sur. Aunque tal disuasión no va a desaparecer, lo cierto es que ante una situación muy crítica, los surcoreanos podrían actuar por su cuenta como hizo Israel en 1967 o 1973, con el añadido que EEUU tiene desplegadas tropas en Corea del Sur y está "obligada" a defenderla nuclearmente frente a una potencia nuclear como es Coreal del Norte.

La situación es tan inestable que lógicamente muchos analistas han dicho que cuantas más cabezas nucleares tengan los norcoreanos mejor (más estable) será la situación estratégica y menor la probabilidad de que estalle una guerra. Tan simple, dos no pelean si uno no quiere, y si Corea del Norte poseyera un arsenal nuclear que no pudiera ser destruido por un primer ataque, el Sur no tendría ganas de pelear. A su vez los surcoreanos no tendrían que desarrollar sus propias armas nucleares al confiar en la disuasión extendida nuclear americana. Claro, la mejor manera de evitar la guerra que tenían los checos en 1938-9 era la de no defenderse contra los alemanes, al igual que ahora la mejor manera que tiene Corea del Sur y Japón de librarse de un ataque nuclear norcoreano es no defenderse de él.

Las justificaciones de que cuantas más armas nucleares tenga Corea del Norte es mejor son las dos siguientes.
1) Toda defensa requiere lucha, y toda lucha (violenta, militar, etc) es mala (daños y destrucción), consecuentemente lo mejor es no defenderse y someterse, y si hay ganas ya se harán resistencias pasivas y no violentas tras ser invadidos.
2) La Destrucción Mutua Asegurada garantiza que ninguno de los dos bandos iniciará una guerra. Dado que el Sur no tiene armas nucleares, el papel de las represalias nucleares contra el Norte lo harían los EEUU mediante su disuasión extendida. Pero puede ocurrir que ante la perspectiva de perder miles de vidas por un ataque nuclear norcoreano contra bases americanas en Corea o Japón, o por un ataque contra Honolulu (390.000 habitantes) o Anchorage (290.000), la disuasión extendida nuclear pierda su credibilidad.

Esa situación de indefensión y de paz por sometimiento no es muy aceptable, razón por la que Corea del Sur no ha tenido más remedio que cambiar su política de defensa de confiar en la cuestión de las armas estratégicas exclusivamente en la Disuasión Extendida a añadir la Disuasión Activa (sin eliminar la anterior y superponiéndose a ella).

Pero el riesgo, como se indicaba antes, está en que 1) Corea del Sur en una situación de crisis considere que le compensa más hacer un ataque preemtivo al Norte, pero que no destruya todas las cabezas nucleares norcoreanas, permitiendo a los norcoreanos hacer uso de sus armas nucleares supervivientes contra bases, ciudades, etc, teniendo EEUU que responder nuclearmente como represalia por Disuasión Extendida. No hay que olvidar que las fuerzas nucleares de pequeño tamaño son proclives a provocar ataques de esa clase por factibilidad de hacer un primer ataque contrafuerza, algo que le estuvo apunto de ocurrir al pequeño arsenal nuclear chino frente a la URSS a finales de los años 60, cuando la URSS casi lanza un ataque nuclear preventivo contra China. 2) Otra posibilidad es que Corea del Norte trate de evitar los costes de un ataque preemtivo surcoreano atacando ella primero, arrastrando a EEUU a un intercambio nuclear tal y como exigiría el cumplimiento de la Disuasuión Extendida.

Cuando ello ocurra y se esté ante el dilema de aceptar entre 1) un chantaje nuclear, 2) un primer ataque preemtivo sin éxito asegurado, 3) un ataque nuclear anticipado norcoreano o 4) un intercambio nuclear, nos acordaremos de la crisis nuclear de 1994, que fue la última oportunidad real de impedir con seguridad tal cosa por parte de EEUU y Corea del Sur.

Una buena conferencia sobre el tema en el INSS y del que extraje tres de las imágenes para este post.



miércoles, 9 de abril de 2014

El curso de la negociaciones en el programa nuclear iraní.


Durante ayer y hoy, han tenido lugar en Viena conversaciones del grupo P5+1 e Irán para tratar de alcanzar un acuerdo general sobre el tema del programa nuclear de ese país. La jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton, ha dicho que "queda mucho e intensivo trabajo por delante para acercar las diferencias", el representante ruso Serguei Rybakov dijo que "la posibilidad de un compromiso ha crecido, se avanza centímetro a centímetro y que en general hay una dinámica positiva". El negociador iraní Zarif comentó que "tenemos una probabilidad del 50-60% de llegar a un borrador final". Un alto funcionario americano dijo que "hemos comenzado con el borrador, pero no podemos saber si tendremos éxito en acercar posturas". En realidad todo son declaraciones vacías que no dicen nada de los temas importantes.

Aunque llegar a un acuerdo debería ser un asunto relativamente sencillo, los juegos de poder para conseguir que sea el contrario el que ceda más terreno está complicando sobremanera las negociaciones. Opino que este debería ser un tema fácil porque el único acuerdo que podría ser satisfactorio a largo plazo, sería que Irán se deshiciera de cualquier capacidad que le permitiera en un futuro hacerse con el uranio y plutonio suficiente como para fabricar una bomba nuclear, así como  el desarrollo de otros elementos que permitieran construir tales ingenios (como detonadores, etc) y por supuesto renunciar al desarrollo (y posesión) de misiles que superen cierto alcance (150-200 kilómetros aproximadante tal y como se le impuso a Irak en 1991). Todo lo que se salga de esas coordenadas podrá ser un acuerdo pero sería (en mi opinión) un mal acuerdo. Aunque bien es verdad que un mal acuerdo muchas veces es mejor que ninguno, pero también es verdad que otras muchas veces no hay que llegar acuerdos a toda costa para apaciguar situaciones prebélicas. Como decía E.H. Carr, en política no hay soluciones universales, para ser realistas hay que saber adaptarse a las circunstancias y posibilidades de cada momento.

El asunto nuclear de iraní gira entorno a una serie limitada de temas: 1) la producción de plutonio (central nuclear de Arak), 2) la producción de uranio (tipo de centrifugadoras y su cantidades, instalaciones de Fordo y Natanz), 3) el uranio enriquecido (nivel de enriquecimiento máximo, destino del uranio enriquecido y producido), 4) experimentación y pruebas para la fabricación de cabezas nucleares (instalaciones de Parchin, detonadores, explosivos, etc). A esos asuntos hay que añadir otros dos que no son parte del programa nuclear propiamente dicho, pero deberían formar parte de una acuerdo general con Irán: 5) programa de misiles, y 6) conflicto regional con árabes e israelíes.

Como es de suponer un buen acuerdo tiene que conseguir que Irán no pueda conseguir (aunque tuviese la capacidad para hacerlo) uranio enriquecido, ni plutonio, así como la suficiente capacidad de enriquecimiento de uranio y de producción de plutonio (para construir armas nucleares). Tampoco podría tener misiles balísticos o de crucero de cierto alcance (ni bombarderos). El asunto de la lucha por el poder con árabes, suníes e israelíes no se ha resuelto en varias décadas y no podrá solucionarse a tiempo para un acuerdo sobre el programa nuclear y sobre los misiles (y cualquier otro vector).

El 23 de noviembre se llegó a un Acuerdo Provisional con Irán por seis meses (comenzando a contar desde enero) prorrogables por otros seis. Ese acuerdo de noviembre fue seguido de un acuerdo para la Implementación del Plan de Acción Conjunto en enero, que detallaba los puntos concretos del acuerdo provisional (por el que se paralizaba el programa nuclear de enriquecimiento y a cambio se atenuaban las sanciones económicas contra Irán). Los puntos esenciales de tal acuerdo de implementación (para ver los detalles ver este documento) son los siguientes:

1) parar el enriquecimiento de uranio al 20% (y superior) y deshabilitar las centrifugadoras en cascada que los produjeron
2) comenzar a la eliminación de la mitad del uranio al 20% (en tres meses) que se haya producido, y convertir el resto en óxido de uranio (en seis meses) para que no sea posteriormente enriquecido. Después de seis meses Irán sólo podrá tener una cantidad limitada de uranio enriquecido por encima del 5%.
Además se añade que:
3) cerrar la mitad de las centrifugadores (para enriquecer uranio) de Natanz y tres cuartos de las de Fordo, así como todas las centrifugadoras de próxima generación. No construir instalaciones de enriquecimiento adicionales. No avanzar en el de I+D de enriquecimiento. La IAEA podrá vigilar diariamente Natanz y Fordo. Medidas para asegurarse que la producción de nuevas centrifugadoras está limitada a la reparación de las existentes. Información y acceso al proceso de fabricación de centrifugadoras y las minas de uranio.
4) No poner en marcha o dar combustible al reactor de Arak (plutonio). Para la producción de combustible y de pruebas adicionales de combustible para el reactor de Arak. No instalar componentes adicionales en el reactor de Arak. No transferir combustible y agua pesada a Arak. No construir infraestrutura que permita el reprocesamiento con el que separar el plutonio del resto del combustible utilizado. Irán ofrecerá amplia información sobre el reactor de Arak.

Aunque el acuerdo provisional no trataba el tema de los misiles, en el del programa nuclear parecía esperanzador. Pero al poco de comenzar el acuerdo de implementación empezaron a emerger los problemas y posturas de líderes iraníes que hacían pensar que el acuerdo de Ginebra podría ser un espejismo.

En esta noticia (de febrero) puede leerse que los iraníes (Jamenei) ahora dicen que podrían no aceptar reducir del 20% al 5% el enriquecimiento de uranio (el único punto importante del acuerdo); no cerrarían ninguna instalación nuclear (la planta para producir plutonio seguiría abierta); no renunciarían a su programa de misiles (los acuerdos sobre control, reducción y eliminación de vectores son imprescindibles en toda negociación de desarme, como los tratados START, INF, etc); tampoco renunciarían a desarrollar detonadores con usos para cabezas nucleares; están produciendo nuevas centrifugadoras 15 veces más rápidas (cuya principal utilidad para el gobierno iraní es la de enriquecer uranio).

Las negociaciones han llegado a un punto bastante extraño al reconocer hoy Kerry que Irán tiene tal capacidad que está a solamente dos meses de producir la suficiente cantidad de material fisionable para producir un arma nuclear. Ya que Jamenei ha dicho que ni hablar de cerrar Arak, se están abriendo otras posibilidades que permitan dejar abierta esa planta (Ali Ahmad, Frank von Hippel, Alexander Glaser and Zia Man, argue that if low-enriched uranium is used in the reactor rather than natural uranium, it would produce less than a kilogram of plutonium a year, rather than the roughly 8kg (one bomb's worth) under the existing design. The plutonium could be removed periodically to eliminate the residual proliferation concern, the Princeton paper argues), algo que a los duros como al senador Bob Menéndez exaspera bastante, ya que es un paso atrás desde la postura totalmente segura de cerrar Arak (aunque 1kg de plutonio al año no parece una cantidad record precisamente).

Más grave es la negativa a no renunciar al uso de nuevas centrifugadoras mucho más eficientes. Si Irán realmente no quiere hacerse con armamento nuclear no se entiende tanto empecinamiento con ese asunto, ningún país pierde una porción de soberanía o intereses industriales por no construir o no utilizar centrifugadoras... a menos que su intención soberana sea el tema mucho más importante de hacerse con armamento nuclear.

El asunto de los misiles es más delicado, porque ninguno de los vecinos de Irán (salvo Pakistán con la que no tiene contenciosos graves como en el golfo pérsico) tiene misiles balísticos de alcance medio o intermedio (Israel no es vecino y solamente tiene algunos Jericó), tampoco se entiende el empecinamiento de hacerse con esa clase de armas... a menos que quieran poner en ellas armas nucleares. Si Irak no tiene ya misiles de esos alcances, debería ser bastante sencillo llegar a acuerdos con Irán en ese tema. En Europa llegamos a un acuerdo de desarme de esa clase de armas (el tratado INF) desde una posición de conflicto más complicada que la que hoy tiene Irán en el golfo, ya que en tal acuerdo con Irán no habría que implicar a  otros países (la cantidad minúscula de misiles saudíes no sería problema).

El INF fue posible porque ya la URSS no tenía intenciones de seguir controlando por la fuerza su esfera de influencia del Pacto de Varsovia y disuadir a la OTAN, y es ahí donde reside el meollo del asunto. Irán no tiene intenciones de seguir querer convertirse a largo plazo en la potencia hegemónica de esa región. El golfo y Oriente Próximo están en lo que muchos han llamado una guerra fría por el control de la región. Irán y el arco chií y persa se enfrenta a sus sempiternos contrarios árabes y suníes (y judíos). La guerra civil en Siria y la cuasi guerra civil actual en Irak (en las zonas suníes), con el cruce de acusaciones entre Arabia Saudí y Maliki es la enésima manifestación de ello. En consecuencia, Irán necesita desarrollar esos misiles y esa capacidad disuasiva, tal y como también la necesitaba la URSS en su día. Desde que la URSS renunció a sus ambiciones en el Este europeo se pudo llegar a acuerdos de desarme y reducciones de armamentos. Con Irán pasará lo mismo, y probablemente cualquier acuerdo al que se llegue con los iraníes, si no es seguido de otros de alcance político más amplios, tarde o temprano serán papel mojado y para lo único que hubieran servido sería para hacer trampa y ganar tiempo, evitando sanciones y daños económicos en el proceso. Que Irán trata de "desestabilizar" y ganar influencia en el golfo pérsico y la región es un hecho que reconocen hasta los asesores de Obama, así que aveces no se entiende bien la insistencia de Obama en llegar a acuerdos en el programa nuclear iraní, Carter no lo hizo con los soviéticos cuando estaban expansivos y desplegaban los SS-20 (aunque sí Reagen cuando la actitud soviética cambió).

Quizás Obama simplemente prefiere intentar esa jugada, a pesar de que reconozca que no tenga muchas probabilidades de éxito por si hay suerte y se logra. Y en el caso más probable de que Irán haga trampas y consiga desarrollar armas nucleares y progrese en su programa de misiles, pues decida aceptar tal cosa como un hecho consumado e irrevocable, adoptando como política la Disuasión y no el ataque preventivo.

En mi opinión, tal política no podría consistir simplemente en la disuasión entre Israel e Irán, sino que tendría que integrar a otros países de la región (principalmente Arabia Saudí), y no mediante la disuasión extendida, sino en dotar a Arabia Saudí de armas nucleares aunque de forma controlada. Tal y como ya se hizo durante la guerra fría con la OTAN e incluso directamente con varios países, habría que dar en préstamo cabezas nucleares y misiles al país que se sienta amenazado por la potencia nuclear "agresora" en alguna suerte de régimen de doble llave. La forma en que EEUU podría estar pensando hacer tal cosa podría consistir en permitir que los saudíes se hicieran con algunas cabezas nucleares pakistaníes (o quizás americanas) a la vez que permitiría que China les vendiese misiles de alcance medio e intermedio (algo que ya ha sido confirmado y supervisado por la CIA).

Como conclusión podría decirse que la perspectiva de alcanzar un acuerdo general sobre el programa nuclear iraní no parece muy elevada (el 50% del que habla Aston quizás es demasiado optimista), y de lograrse, quedan flecos de una importancia capital como es el asunto de sus misiles balísticos de alcance medio e intermedio, por no hablar del conflicto creciente que vive la región actualmente y que son las que hacen útiles y necesarias dichas armas y programas.

lunes, 7 de abril de 2014

¿Comienza la Operación Primavera Rusa?


El 25 de marzo, el consejero de seguridad nacional, Andriy Paruby, decía que los rusos estaban planeando la Operación Primavera Rusa (ver párrafo número 13 de la noticia), en el que agentes rusos tratarían de crear violencia y desorden, y tomar varios edificios gubernamentales, para entonces pedir la protección e intervención rusa.

Es justo lo que hemos visto hoy lunes con la toma de varios edificios en Donetsk, Luhansk y Jarkov. Lo más grave de los sucesos de hoy es que en Donetsk se ha proclamado la independencia y se convoca un referéndum para adherirse a Rusia no antes del 11 de mayo (las elecciones presidenciales ucranianas son el 25 de mayo). El presidente ucraniano (Turchynov) comienza una operación antiterrorista (lo que es de suponer que implicaría el empleo de fuerza letal) contra los insurrectos, que han tomado 1500 armas de fuego durante los últimos días. El ministro de Exteriores en el Gobierno interino de Ucrania, Andréi Deshitsa, advirtió hoy de que la respuesta de Kiev a una posible escalada de tensión en el este del país será mucho más contundente que en el caso de Crimea. Por su parte, para amedentrar al gobierno ucraniano, el diputado ruso Viacheslav Níkonov recordó que “si el Gobierno de Kiev usara tropas o unidades antidisturbios, eso provocaría aún mayor explosión (del descontento popular) y una injerencia. Nadie ha cancelado la autorización para utilizar las fuerzas armadas, la que el Consejo de la Federación (Senado) dio al presidente Putin”, señaló. El diputado recordó al mismo tiempo declaraciones de personalidades oficiales de que Rusia no planea usar la fuerza en Ucrania, a no ser que comience un derramamiento de sangre". En resumen, con los acontecimientos de hoy, el escenario para primavera rusa queda ya establecido. Si Donetsk declara la independencia y se une a Rusia se ha cumplido uno de los objetivos de esa operación, y si Kiev trata de impedir tal cosa tendrá que usar la violencia, dando a los rusos la excusa perfecta para invadir Ucrania.

No puede decirse que no haya habido avisos sobre lo que estaba ocurriendo. En este blog sin ir más lejos se ha tratado el tema y lo serio que eran las amenazas de Moscú hacia Ucrania. Siguiendo la retahíla de informaciones de estas semanas, nos adheríamos a la estimación hecha en Foreign Policy (por Pavel Felgenhauer) de que una invasión o intervención rusa probablemente tendría lugar entre el 1 de abril (cuando los reclutas rusos comienzan a completar las unidades militares rusas, que en su mayoría no están en operatividad total) y el 25 de mayo (fecha de las elecciones presidenciales ucranianas). La inteligencia americana decía que había una elevada probabilidad de que Rusia invadiera el Este de Ucrania, y el propio SACEUR alertaba de la concentración de tropas rusas.

Hace solamente dos días el presidente del Comité del Inteligencia del Senado de EEUU, Mike Rogers, advertía que Putin probablemente intentaría crear un corredor entre Transnistria y Crimea, y que podría no parar ahí, ya que demás podría estar pensando en hacer lo mismo en Armenia y Georgia. De ser cierto ese extremo que sostiene una persona tan bien informada como debe ser Mike Rogers, ello iría completamente en consonancia con la Doctrina Karaganov (del año 1992) y la Doctrina Medvedev (de septiembre 2008 y que es prácticamente un calco de la Karaganov). Los cincos puntos de la Doctrina Medvedev básicamente dicen que Rusia tiene una esfera de influencia en donde mantie relaciones especiales con los países que la integran, que no acepta la expansión americana (y la unipolaridad), y que defenderá (mediante injerencias, invasiones, etc) tales intereses y a los rusos étnicos que residan en los países de ese su extranjero cercano (lo que podría incluir a las repúblicas bálticas). La continuidad (prácticamente identidad) entre ambas doctrinas no debe resultar extraño, reflejan la mentalidad de muchos rusos en política exterior. En el excelente y soberbio libro de Walter Laqueur de 1993 "La Centuria Negra" (de las que extraigo las cuatro imágenes de abajo) sobre el nacionalismo ruso se hace un análisis excelente de dicha forma de pensar antes de que Karaganov cobrara protagonismo. Hay que deducir, que las dos doctrinas citadas no hacen sino reflejar la forma de pensar rusa (de una parte mayoritaria no occidentalizada), y que en lo esencial se corresponde con tres de los cinco tipos ideales (los tres de abajo) de mentalidad rusa para la política exterior que se resumen en el cuadro que encabeza la entrada y he extraído del estupendo libro Russia´s Foreign Policy: Change and Continuity in National Identity. Teniendo en cuenta esa mentalidad y lo que ha ocurrido en Ucrania desde finales de febrero hasta hoy, hay que entender que en el Kremlin probablemente se hayan vivido esos acontecimientos como una especie de Pearl Harbour contra su esfera de influencia y su posición en el mundo. Rusia tiene una especie de designio imperial incompatible con la expansión de la UE y la OTAN. Ese designio es algo que va más allá del dinero y las uniones aduaneras, son cuestiones de existencialismo político que no pueden cuantificarse. La cuestión ahora es dilucidar hasta dónde llegan exactamente las fronteras de dicho designio, si sólo alcanzan el mínimo de la esfera de influencia que incluiría a las república exsoviéticas menos las bálticas, o si también abarca anexiones territoriales como las que decía Rogers, agresiones indierectas o directas a los países bálticos (tal y como advertía el ministro de defensa estonio), y si incluye además en su esfera de influencia futura (de alguna manera) a Suecia, Finlandia, Polonia, etc. La especie de Pearl Harbour político que ocurrió en Kiev el 21 y el 22 de febrero (cuando los acuerdos del viernes por la mañana garantizados por ministrios de exteriores occidentales fueron violados flagrantemente), podría hacer reaccionar a Rusia de forma mucho más expansiva de lo que ha sido desde 1991. De ser ciertas las especulaciones de Rogers sobre los planes rusos, podríamos estar en la antesala de una serie de guerras para reconfigurar las fronteras rusas y su esfera de influencia.











Además de las intenciones rusas que pueden deducire de la mentalidad nacionalista rusa y las fechas que daba Felgenhauer (del 1 de abril al 25 de mayo), he observado la lista de señales a seguir que recomendaba Johan Norberg en este artículo (para comprobar si se estaba preparando la Operación Primavera Rusa). 1) El número de fuerzas concentradas en la frontera con Ucrania, así como su tipo (aquí tenemos como signos a favor de una invasiós las estimaciones que hacía la OTAN, la presencia de la 4º División de Tanques de la Guardia, de aviones SU-25, y de otras unidades mecanizadas); 2) que las fuerzas especiales (como las GRU, tropas de montaña, etc) que hicieron acto de presencia en Crimea se sustituyan por infantería y esas fuerzas especiales aparezcan desplegadas cerca de la frontera ucrania (aquí también ha podido detectarse el reemplazo de fuerzas especiales por infantería, carros de combate y artillería y apareciendo esas fuerzas especiales luego en Tranistria con el propósito encubierto de avanzar hasta Odessa); 3) la movilización de reservistas al estar muchas unidades rusas en transición al nuevo modelo militar y estando aún disañadas para grandes guerras con movilización general quedando la mayoría del tiempo en cuadros o muy reducidas de efectivos (la movilización comenzó el 1 de abril); 4) la presencia de depósitos logísticos, hospitales de campaña, líneas de comunicaciones, etc (algo de lo que precisamente alertaba la OTAN de la fuerza concentrada junto a la frontera). Por lo tanto,  las señales militares han sido bastante abundantes (aunque naturalmente ello podría corresponder a medidas de presión y no preparativos para una invasión).

También han habido fuertes indicios, además de los militares, de que la Operación Primavera Rusa estaba en curso. En especial en la parte de desestabilizar y sublevar las regiones fronterizas, para provocar una invasión o intervención rusa. Además de las advertencias de Paruby o Yatseniuk, tenemos que, por ejemplo, el 31 de marzo la contrainteligencia ucraniana desarticulaba un complot para tomar por la fuerza varios edificios gubernamentales en la misma Kiev, y el 5 de abril hacía lo mismo con un grupo de 15 personas que se habían hecho con un arsenal de 300 armas automáticas.

Por último, tenemos el argumento lógico y definitivo de que si Rusia fue a la guerra con Georgia para salvaguardar su esfera de influencia, con un país mucho más importante que es Ucrania también sería necesario, ya que: 1) si en Kiev no dan su brazo a torcer y aceptan de alguna manera (y pacíficamente) las exigencias rusas no demasiado duras del documento del Grupo de Apoyo, 2) Putin tendría sencillamente que amedrentarles mediante alguna amenaza grave (de invasión, desintegración), si eso no funciona tendría que 3) invadir el país para obligarles a aceptar tal documento (o alguno que se le parezca) o quedarse con la mayoría del territorio importante (la parte "rusa" hasta Odessa y a la vez forzar un cambio de gobierno en Kiev, porque de lo contrario 4) Rusia perdería a Ucrania de su esfera de influencia... y quizás toda su credibilidad en el resto de su esfera, iniciándose alguna clase de efecto dominó.




De producirse la invasión hay que preguntarse sobre los objetivos militares y políticos de la misma. En lo militar parece que lo que más ha calado en la opinión general es que Rusia haría una serie de conquistas territoriales desde su frontera con el Este ucraniano hasta Trasnistia (incluyendo Odessa). Para ello la invasión debería ser convergente desde la frontera entre Rusia y Ucrania en el Este, desde Crimea en dirección norte y oeste (con los carros de combate, artillería e infantería que se han ido concentrando estas semanas) y también asaltos de fuerzas especiales en puntos clave (cruces de carretera, túneles, puentes, puertos, centrales eléctricas, de Odessa. Mark Galeotti (experto en temas militares rusos) hace una semana modelaba muy bien cómo sería una invasión de Ucrania por parte de Ruisa (aunque el 4 de abril él creía que la invasión no era inminente), Hace tres días, en este excelente papel del RUSI (de donde extraigo el mapa de arriba) se hacía un magnífico análisis militar sobre la crisis ucraniana, con sus ORBAT y los posibles escenarios militares. El nivel de operatividad de las unidades desplegadas, listas para el combate y no en maniobras, hace pensar que la invasión (de producirse) podría ser cuestión de días o pocas semanas. Recordemos que el
 mando de la OTAN en Europa ha dicho que Rusia podría alcanzar sus objetivos en 3 o 5 días.

Si la invasión finalmente se produjese, el ministro de exteriores francés advirtió el 17 de marzo que está a favor de mandar tropas a Ucrania (¿e ir a la guerra contra Rusia?), hoy el presidente checo también ha dicho lo mismo, y mientras tanto los polacos que concentran tropas en su frontera con Ucrania (Q-According to some evidence, the quantity of troops concentrated in Poland close to the Ukrainian border is growing. Some experts express concern that Ukraine might repeat the fate of Poland in 1939, when it was divided by Nazi Germany and the USSR), podrían verse tentados a intervenir para hacer arrastrar a Francia y a algunos países más a una guerra.

Recordemos mi análisis del 30 de marzo. Hay una serie limitada de resultados en esta crisis: 1) que EEUU acepte la vuelta de Ucrania a la esfera de influencia rusa obligando al liderazgo ucraniano aceptar todas o las mayorias de las exigencias del documento del grupo de apoyo, 2) que Rusia se resigne a perder Ucrania (dejando de ser una gran potencia regional europea), 3) que Rusia no pueda imponer sus objetivos pacíficamente y tenga que invadir Ucrania (con éxito), 4) que la invasión se estanque y/o intervengan algunas potencias de la OTAN produciéndose una situación explosiva e imprevisible.

En conclusión, aunque cualquier tipo de intento de predicción política es sumamente arriesgado, parece que las señales indican que la Operación Primavera Rusa se ha puesto en marcha, y que en Kiev el gobierno da su brazo a torcer o Ucrania tendrá que hacer frente a graves consecuencias. Además (según Rogers, las repúblicas bálticas, etc) las intenciones "expansionistas" de Putin no se limiten a Ucrania sino que podríamos estar en los prolegómenos de una serie de varias guerras en Europa.