lunes, 5 de septiembre de 2016

La necesidad de un nuevo régimen de seguridad para Europa.


Alemania y Francia están proponiendo que comiencen negociaciones para establecer un nuevo tratado de control de armamentos en Europa. Es un intento de relajar las tensiones entre Occidente y Rusia que llevan años aumentando, desde el segundo mandato de Bush cuando se empeñaba en expandir la OTAN al este, que alcanzaron su cenit con la guerra de Ucrania y el despliegue de batallones en Polonia y los países bálticos.

No hay que olvidar que la Guerra Fría pudo concluirse gracias una madeja de acuerdos y tratados que desde el lado occidental llevamos años socavando. Pero el nuevo orden europeo de la posguerra fría no consistía en una serie de acuerdos y tratados aislados, sino que formaban un sistema en el que se sostenían unos a otros, lo que en relaciones internacionales se conoce como "régimen de seguridad". El fin último de tal régimen era el de mantener un equilibrio militar y estratégico entre la OTAN y Rusia, para así permitir a los rusos retirarse del este de Europa sin que la alianza atlántica se aprovechara de la debilidad rusa amenazando sus intereses y seguridad.

Dicha red de tratados y acuerdos formales e informales eran los siguientes. 1) Tratado FACE/CFE, en el que el equilibrio militar entre el oeste y Rusia se detallaban las cantidades específicas de sistemas de armas que podían tener cada bando y la distribución territorial máxima en cada sector. 2) Tratado INF, para evitar que una guerra nuclear táctica degenerase en una gran guerra estratégica en el escenario europeo. 3) Tratados START y ABM, con los que se aseguraba la destrucción mutua asegurada y que ni Rusia ni EEUU pudieran hacer un ataque contrafuerza, que anulase la capacidad disuasiva de los arsenales nucleares estratégicos.4) El Acta Fundacional OTAN-Rusia y la supuesta promesa de no ampliar al este la OTAN (suposición muy discutida), con los que se limitaba la expansión de la alianza y que en el caso de expandirse no habría un redespliegue militar en los nuevos países de la organización. 5) Medidas para crear confianza y seguridad (CSBM) en el marco de la OSCE.


Básicamente, la red de acuerdos y tratados buscaban: 1) mantener el equilibrio de poder militar en los aspecto convencionales y nucleares; 2) limitar y contener el ejercicio del poder militar y político, imponiendo restricciones a la concentración de tropas y su movimiento, y constriñendo la creación o ampliación de alianzas que en la práctica significan romper con esas limitaciones. Es decir, mantener un equilibrio de poder y que dicho poder no pudiera usarse contra el otro bando.

¿Qué pasó para que dicho régimen de seguridad se desmoronase? 1) La OTAN, al expandirse al este, destruyó el equilibrio militar convencional y político: i) se socavabó el fundamento del tratado FACE al dejar de tener sentido que Rusia no pudiera redesplegar sus fuerzas en su flanco sur si era necesario, y porque las cifras estipuladas en el tratado se habían quedado obsoletas (el no poder llegar Rusia al tope y sin embargo la OTAN tener mucha más superioridad cuantitativa); ii) destruyó el acuerdo informal de "no ampliación de la OTAN" que permitió la caída del muro y la retirada de la URSS/Rusia del este. 2) La derogación del ABM junto al desarrollo de armamento ofensivo de precisión y nuclear de bajo rendimiento, es un intento de romper el equilibrio estratégico disuasivo: las defensas antimisiles en Europa y Extremo Oriente, unido a las nuevas armas ofensivas como la B61-12, LRSO, etc, pueden acabar con la utilidad disuasiva del arsenal nuclear ruso, clave de bóveda de su estrategia.

En consecuencia, Rusia tuvo que salirse del FACE para poder desplegar sus tropas en el flanco sur y salvaguardar militarmente sus intereses en su esfera de influencia (Moldavia, Ucrania, Caucaso, etc) o en donde considerase necesario. Para responder a los sistemas antimisiles, fruto de la anulación del ABM, Rusia está violando el tratado INF para poder desarrollar armamento nuclear táctico con el que atacar dichas defensas y asegurar una conducción de una guerra nuclear limitada de manera eficaz.

Lo que ahora proponen Alemania y Francia es lo que tuvo que haberse hecho como tarde entorno al año 2007 (cuando Rusia no tuvo más remedio que suspender el FACE), y que debió en consistir en adaptar a la nueva realidad de la época algo que había quedado desfasado respecto a los primeros años 90. Sin embargo, como en aquellos momentos Rusia parecía muy débil, no parecía que pudiera oponerse demasiado a la ruptura del equilibrio de la posguerra fría.


Pues bien, unos 10 años después de que comenzara el proceso de demolición del régimen de seguridad de la posguerra fría en Europa, hemos tenido ya dos guerras (la de Georgia y Ucrania) directamente relacionadas con el asunto del equilibrio de poder político-militar europeo. Pero eso ya es el pasado, la pregunta que deberíamos hacernos ahora es si en los próximos 10 años, queremos otras dos guerras sobre estos temas con Rusia, guerras que probablemente serán más peligrosas que las dos anteriores (motivo por el cual la OTAN despliega cuatro batallones en el este violando el Acta Fundacional) o si queremos revertir la deriva belígena de las relaciones Occidente-Rusia de esta última década.

La propuesta alemana y francesa de firmar un nuevo FACE, que recoja y satisfaga la ansiedades estratégicas rusas, es un paso en la buena dirección. No obstante, un nuevo FACE no puede negociarse aisladamente, lo que tiene que instaurarse es un nuevo régimen de seguridad en Europa, que evite tanto cualquier tipo de expansión al este, como el despliegue de sistemas antimisiles en el centro, norte y este de Europa. Si EEUU y Europa quieren defenderse de los misiles iraníes, la solución tendría que venir de 1) sistemas de lanzamiento desplegados en el Mediterráneo o el sur de Europa, y sobre todo 2) de un tratado de limitación de armamentos que la comunidad internacional debería imponer a Irán.

5 comentarios:

  1. El problema que veo para una nueva serie de tratados es que los países del Este no se fían de Rusia ni un pelo, y al menos los que ya están en el OTAN no se van a dejar convertir en moneda de cambio.

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    1. Efectivamente, sin duda, esa es una gran dificultad quizás insalvable. Lo deseable muchas veces no es lo posible. Pero entonces quizás tendremos alguna o algunas guerras con Rusia en los próximos 10 o 15 años.

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  2. En ese sentido, las declaraciones de Trump instando a los países de la OTAN a estar al corriente de pagos, supongo que también apuntala el regimen de Seguridad, ¿no?

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    1. Afectaría al régimen de seguridad europeo pero no va en el sentido de lo que indicaba. Opino que los EEUU deberían seguir formando parte de la seguridad en Europa y de manera preponderante en el lado occidental. Creo que es igual de peligroso que EEUU trate de expandirse demasiado en la esfera rusa como que se retiren de Europa como dice Trump.

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