jueves, 31 de marzo de 2011

Estados Unidos lleva el peso de la guerra en Libia y despliega personal sobre el terreno.




La actual guerra de Libia está evidenciando las enormes carencias militares que actualmente tiene Europa. Aunque a nivel político y de jefes de gobierno parezca una guerra europea liderada por Sarkozy y Cameron, en el aspecto militar es ante todo una guerra americana.

Al 28 de mayo de 2011, de los casi 200 misiles de crucero tomahawk disparados, todos menos 7 (lanzados por Reino Unido) los ha hecho Estados Unidos. Y a pesar de haber realizado un número similar de vuelos Estados Unidos respecto al resto de aliados (unos 370 para cada lado), los Estados Unidos dispararon 455 municiones de precisión, y el resto 147.

El Mando y Control ha sido ejercido por Estados Unidos de manera exclusiva (antes de traspasar el operativo a la OTAN) desde el AFRICOM, dirigido por el General Carter Ham, desde su cuartel general en Stuttgart, Alemania. Cabe destacar, no obstante, que el mando real ha estado en manos de una mujer. Ya que esta guerra está siendo una campaña primordialmente aérea, la dirección de la misma recae sobre el componente aéreo del AFRICOM, que está dirigido por la Major General Margaret Woodward.

En el aspecto de la inteligencia, la diferencia a favor de Estados Unidos es también muy grande. Este país vigila las fuerzas de Gadafi con aviones U-2, y UAVs del tipo Predator, además de los JSTARS para detectar el desplazamiento de contingentes mecanizados de importancia. Aviones Rivent Joint RC-135 de inteligencia de señales (SIGINT) escuchan las emisiones y comunicaciones electrónicas de los mandos gadafistas, y luego empleando los aviones no tripulados Global Hawk se trata localizar las fuerzas acorazadas opositoras. Una vez obtenidas las coordenadas se envían a los analistas en estaciones de tierra, que luego las envían a los puestos de mando para el proceso de targeting. Esta información luego pasa a los puestos de mando volantes de los aviones E-3 Sentry para coordinar el ataque a los objetivos. La capacidad para dominar de tal forma todo el proceso de inteligencia y hacerlo rápidamente, está sólo al alcance de Estados Unidos.

A pesar de que Obama diga que la implicación americana está disminuyendo, pasando el mando y control de las operaciones militares desde el AFRICOM (Mando exclusivamente americano y dependiente de la Junta de Jefes de Estado Mayor de Estados Unidos) al mando aliado de la OTAN de Nápoles, lo cierto es que la implicación militar americana aumenta. Con el envío de seis aviones de ataque A-10, dos bombarderos estratégicos B-1B, y dos cañoneros AC-130, la capacidad de fuego y de ataque al suelo americana se incrementa de manera espectacular. Además demuestra el creciente papel en Apoyo Aéreo Cercano que probablemente irá adquiriendo las operaciones militares aéreas aliadas, que mayormente se empleaban contra objetivos estratégicos, de interdicción y de interdicción sobre el campo de batalla. También pone en evidencia el inigualable potencial militar de Estados Unidos, ya que mandando esta pequeña fuerza (en cantidad), aunque de características especializadas, respecto a las cantidades globales disponibles por Estados Unidos, el poder militar aliado se incrementa de forma muy sustancial. Esto es algo que ningún otro país aliado puede soñar hacer, al carecer de ningún avión de similares características.

No obstante, dadas las limitaciones legales y políticas que impone la Resolución 1973, y a las divisiones políticas dentro de la cúpula americana y entre los propios aliados, esta guerra es un desconcierto mayúsculo, y está siendo la peor dirigida en muchísimo tiempo. Desde luego está muy lejos de la pulcritud doctrinal y del sentido común militar que marcan los paradigmáticos ejemplos de Warden y su campaña del año 91, que además no fueron sino un apoyo al golpe principal que ordenaría Norman Schwarzkopf al III Ejército para embolsar al ejército iraquí en Kuwait.

No obstante Gadafi es muy débil. La cuestión es si serán necesarias operaciones militares de corte más convencional para destruir la capacidad militar de Gadafi para aniquilar su oposición política, o llegar a algún tipo de acuerdo negociado ante la derrota militar. En tal caso, y ante la aparente inviabilidad política del envío de contingentes terrestres extranjeros al país, serían necesarios bastantes meses para formar algo parecido a un ejército de la nueva libia, a la vez que tendría que aceptarse la necesaria implicación limitada extranjera vía mercenarios y compañías militares privadas para labores especializadas (estilo MPRI en los Balcanes), aunque nunca de unidades militares. Actualmente el Consejo Nacional Libio sólo cuenta con unas 1.000 personas con algún tipo de formación, estando además sin encuadrar.

También parece confirmarse que hay agentes de la CIA y el MI6 en suelo libio, y que por lo menos los agentes del MI6 están implicados en labores de vigilancia de las columnas de las fuerzas de Gadafi y en el guiado de los aviones Tornado en sus ataques contra estas. Algo necesario para este tipo de taréas y que no debería sorprender a nadie. Por lo tanto, también debería haber algún tipo de fuerza americana para el gran componente de fuerza aérea que está empleando Estados Unidos contra las fuerzas de Gadafi. Extremo este no confirmado pero que resulta evidente y necesario.

Esta ha sido una guerra que la cúpula militar americana no quería (Robert Gates) y que el presidente Obama ante las dudas iniciales quería evitar a casi toda costa. Una guerra que ha sido forzada por Inglaterra y Francia, y apoyada por el Departamento de Estado (Clinton, Susan Rice). Una guerra que aunque el Pentágono no quería (para no distraer recursos de Afganistán) la está librando porque sólo sus capacidades pueden hacerlo. A pesar de estas evidencias los presupuestos militares se recortan de manera importante en Europa, mientras en Estados Unidos solamente se optó por limitar el incremento del gasto (porque continúa expandiéndose) y cancelar algún programa. Europa va dirigiéndose a la casi insignificancia militar mientras pretende seguir jugando un papel político importante, como en el caso libio, pero la médula militar tiene que delegarla en Estados Unidos.

martes, 4 de enero de 2011

Caza chino de quinta generación (J-20), fotos hechas públicas.




Informan , UPI, Defense News y Defense Update. Ante la incredulidad mantenida desde hace tiempo por analistas occidentales, sobre la capacidad de china de producir un caza de superioridad aérea de quinta generación, este país hizo públicas varias fotos para demostrar que el caza es muy real y está en desarrollo.

Probablemente otro varapalo para la decisión que Robert Gates hizo en su día sobre la cantidad de F-22 a adquirir y la exportación a países alieados. Esta noticia a de añadirse a la del primer vuelo del T-50 y las cantidades que de dicho caza tienen pensado hacer Rusia e India, por no hablar de la exportación a otros países.

martes, 16 de noviembre de 2010

PATTON 360 Grados. Serie completa.

A través de mi canal de Youtube, he subido los diez capítulos de la serie Patton 360. Interesantísima serie donde se recrean combates importantísimos de la Segunda Guerra Mundial, en los que estuvieran involucradas tropas americanas bajo el mando del general George S. Patton. No es un documental biográfico, sino recreaciones basadas en la Historia y los testimonios de los supervivientes que lo relatan a la cámara a medida que se desarrollan las recreaciones.

Sin duda alguna, Patton fue el mejor general de todos los aliados occidentales, tal y como reconocían los propios alemanes en sus documentos de inteligencia. Lo que es un dato que deben tener muy en cuenta todos los que actualmente lo califican de demasiado sanguinario o chusco. El agresivo estilo de guerra de movimientos, a la postre salvaba más vidas y destruía más unidades enemigas que un falso sentido de la humanidad.

Siempre ha llamado la atención que su característico estilo de guerra, primando el movimiento al combate de atricción, y la aceptación (no sádica) de la necesaria violencia y crueldad de la guerra, es el mismo que tenía el general William T. Sherman, considerado uno de los anticipadores de la blietzkrieg que tan bien aplicara unos 80 años después el propio Patton.


PATTON 360 Capítulo 1/10 (1/5) - Sangre y Agallas



PATTON 360 Capítulo 2/10 (1/5) - La última batalla de Rommel



PATTON 360 Capítulo 3/10 (1/5) - Bautismo de Sangre



PATTON 360 Capítulo 4/10 (1/5) - Un general de mucho cuidado



PATTON 360 Capítulo 5/10 (1/5) - La Blitzkrieg americana



PATTON 360 Capítulo 6/10 (1/5) - Liderar el ataque



PATTON 360 Capítulo 7/10 (1/5) - A las puertas de Hitler



PATTON 360 Capítulo 8/10 (1/5) - Guerra de asedio



PATTON 360 Capítulo 9/10 (1/5) - La Batalla de las Ardenas



PATTON 360 Capítulo 10/10

viernes, 12 de noviembre de 2010

Irak, acuerdo del miércoles genera malestar entre lo suníes.


Obama celebra el acuerdo del miércoles, por el que se daba el puesto de presidente del país a los kurdos (Talabani, elegido tras dos rondas de votaciones), a Maliki como primer ministro, y al suní de Iraquiya, Osama al-Nujaifi, como presidente del parlamento.

Informa The New York Times, The Age, Spiegel online, AFP y Sky News.

No obstante dicho acuerdo (el de establecer esos puestos) no es el conflicto político que divide ahora a Irak. El problema reside en la representación política y seguridad militar de los suníes y la antigua clase tecnocrática que gobernaba Irak. Por lo tanto, este acuerdo no ha sido tal cosa, sino una imposición de los americanos y del resto de fuerzas iraquíes (chiíes y kurdos) a los suníes en contra de su parecer. Por consiguiente se abren más problemas que los que se cierran (tal y como decíamos en la anterior entrada).

Tras la elección del puesto de presidente del parlamento, Iraquiya intentó introducir en la agenda de votaciones el asunto de la derogación de la ley de Deesbazifiación (asunto que al parecer entraba dentro del acuerdo del miércoles), siendo uno de los dos problemas políticos clave e ineludibles para continuar con el desarrollo del proceso político. Pero la iniciativa no prosperó, por lo que los representantes de Iraquiya abandonaron el parlamento afirmando que los acuerdos adoptados estaban siendo violados.

Del asunto del Nuevo Comité de Política Estratégica no se sabe nada en concreto, salvo que será dirigido por Allawi. Del tema fundamental, las competencias que le corresponden y su composición, no se ha decidido nada aún y al parecer sigue en discusión.

Que el acuerdo del miércoles fue superficial (sin afrontar los asuntos importantes), y contranatura (impuesto a los suníes), está bien reflejado en este artículo del The Washington Post. En el un profesor de derecho suní de la universidad de Bagdad, Saleh al-Haidithi, dice "Lo de la pasada noche fue un chiste. Algo increible. Ellos no podrán implementar lo acordado."

Sinan Abdullah, un agente inmobiliario de la zona de Faluya dice. "La actual fórmula de gobierno no alentará a que bajen las armas las personas que ahora las están usando, no marcharán a la paz. En verdad yo preveo más olas de violencia y más sangre."

Hana Gorgees, un cristiano de la zona de Kirkuk (rica en petróleo) señaló que "Ojalá que el acuerdo sea un paso para la construcción de un Iraq unido y seguro, pero temo que los políticos carezcan de la credibilidad, y que el incumplimiento de los acuerdos traiga más dolor y tristeza."

El juego político aún sigue abierto, pero esta clase de acuerdos de pacotilla que obligan a firmar papeles, que quienes quieren firmarlos luego no los cumplen, y los que se ven obligados a firmarlos los terminan rechazando y detestando, no es la práctica adecuada para una buena política. Sirve para salvar la cara en los medios de comunicación, para presentar una bonita noticia, pero como estamos viendo no es que sólo sean inútiles para solucionar los problemas que están sobre la mesa, sino que pueden amargarlos más aún. En el fondo, este acuerdo bien puede traer más desacuerdos e inestabilidad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Se alcanza acuerdo en Irak, pero detalles importantes permanecen oscuros.


En la noche del miércoles los líderes políticos iraquíes han alcanzado un principio de acuerdo para crear un gobierno de unidad nacional que englobe a los facciones étnicas y religiosas principales, terminando con ocho meses de estancamiento político.

Nuri al-Maliki permanecería como primer ministro, los kurdos mantendrían también la presidencia del país, y el bloque Iraquiya tendría la presidencia del parlamento.

El acuerdo además incluye la formación de un nuevo comité que garantice la participación de los suníes, que antes predominantemente gobernaban Irak, y quienes han estado poco representados en el gobierno iraquí desde la invasión del año 2003. Pero la configuración de dicho comité no ha sido publicada, por lo que hace pensar que las negociaciones continúan para resolver este asunto, que es el más importante de todos.

Otro asunto importante del que no se ha hablado es sobre el asunto de la desbazzificación que, y que la minoría suní y de la antigua clase tecnócratas y militares (que no sólo eran suníes) ve como un intento soterrado de apartarlos del juego del poder.

No obstante, en esta noticia leemos que el bloque de Allawi ganó la concesión de que se suprimiera la llamada ley de desbaazificación.

También indica que no están claros lo beneficios que han obtenido los kurdos con este acuerdo, lo que incluiría un referéndum que decidiera el control de la región rica en petróleo alrededor de Kirkuk.

Tampoco se ha quedado claro qué papel tendrá (si es que tendrá alguno) el bloque político liderado por el antiamericano Muktada al-Sader, y que hace unas semanas sorprendió a todos llegando a un acuerdo de gobierno con Maliki, del que era anteriormente enemigo mortal.

Analistas como Joost Hiltermann, del Grupo de Crisis Internacional, dijo que el compromiso alcanzado y el nuevo comité era necesarios para garantizar la inclusión de los suníes, pero que también dichos acuerdos podrían crear una coalición demasiado abultada.

El poder del nuevo comité no se ha detallado aún, pero lo que está claro es que Maliki tratará de mantener tanto poder como le sea posible.

Los políticos iraquíes estaban bajo la presión de la fecha impuesta por la corte suprema para elegir al presidente del parlamanto este jueves, y la aún más intensa de los funcionarios americanos.

En general podría decirse que el acuerdo es una victoria de Maliki, que consigue mantenerse como primer ministro a pesar de haber perdido las elecciones. Pero la cuestión ahora es como gestionará a un gobierno tan grande y diverso de unidad nacional, como son las tradicionales rivalidades entre Maliki y Sader. Por lo que semanas o meses de negociaciones todavía serán necesarios.

En un artículo del 9 de septiembre de Michael Gordon y Anthony Shadid, del The New York Times, se hacían eco de la propuesta para compartir el poder por la que presionaba la administración Obama.

El plan había sido promovido la semana anterior por el vicepresidente Joe Biden. En él se establecía una alteración del gobierno de Irak: el primer ministro estaría controlado por nuevas restricciones en su autoridad, y se crearía un nuevo comité con autoridad para aprobar adquisiciones militares, revisar los presupuestos, y delinear la política de seguridad.

"Creo que está aumentando la conciencia de que es necesario algo parecido a nuestro Consejo de Seguridad Nacional" dijo Biden, a lo que añadió "sería una suerte de equilibrio de poder, pero también podría dar cabida a gente seria (en contraposición a políticos) que tenga que ocupar ministerios importantes."

De acuerdo con una temprana variación del plan, el nuevo comité podría estar encabezado por un secretario general y podría incluir al primer ministro y al presidente del país.

Otros miembros podrían incluir a la cabeza de la judicatura, al líder del gobierno regional del kurdistán, así como a miembros de algunos ministerios importantes. Parte de la autoridad de Mailiki sobre asuntos de seguridad podrían ser entregada al nuevo cominté, aunque Maliki retendría su papel como comandante en jefe de las fuerzas armadas.

Además del asunto de las competencias del nuevo comité, está el desacuerdo de las conversaciones sobre el destino de 140 importantes puestos militares y de inteligencia. Ayad Allawi insiste que la designación de esos puestos debe ser revisado por el comité o el parlamento.

Algunos analistan contemplan este acuerdo como una vitoria de Irán, ya que mantiene a Maliki como primer ministro, con el apoyo del grupo de Sader (que es apoyado por Irán), pero también señalan que Maliki no recibe órdenes de nadie.

Los "americanos han perdido la batalla contra los iraníes, pero los iraníes no han ganado con Maliki", dijo Izzat Shahbandar, un consejero de Maliki.

El acuerdo de ayer es demasiado general, las cuestiones que dividen a las facciones iraquíes, por lo que ahora sabemos, no se solucionan con la designación de los puestos de primer ministro, presidente del país y presidente del parlamento. Es un asunto mucho más complejo que requerirá la creación de organismos políticos paralelos y superiores a los del primer ministro, estando el verdadero gabinete director de Iraq fuera del gobierno. Además están los asuntos de los puestos de responsabilidad militar y de espionaje, así como los asuntos kurdos, o qué hacer con Sader si es que van a combatirse a las nuevas milicias chiíes que quiere reconstruir Irán. El acuerdo del miércoles sirve para salir del paso y desestancar la situación política, pero los asuntos más importantes están aún por decidirse, y abre más problemas que los que cierra. Veremos si Irak está generando más historia que la que su clase política puede digerir.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Acuerdo en Irak permanece esquivo - Aparece nueva insurgencia y USA podría seguir en Irak.



El cacareado acuerdo que hizo público el portavoz del gobierno iraquí el domingo, y que sería hecho público el lunes en la reunión de Arbil, al final no pudo lograrse. La cumbre de Arbil estuvo lejos de conseguir los objetivos que muchas noticias de la prensa parecían augurar, unos objetivos que desde este blog dijimos que más bien respondían a una maniobra mediática y a las intenciones políticas de Al Maliki, que una realidad tangible.

Las conversaciones siguieron ayer en Bagdad y continuarán hoy miércoles, ante la necesidad de nombrar un presidente del parlamento iraquí este jueves impuesto por la corte suprema iraquí. Dicho puesto es el primero que debe nombrarse según la constitución iraquí tras produccirse elecciones parlamentarias, y a ese puesto le seguirían el nombramiento del presidente del país, y por último el de primer ministro. Por lo que muchos ven la reunión del parlamento del jueves como el punto de inflexión de la estancada situación política iraquí. Pero la sucesión de fechas límites que al final no lo han sido, no augura ahora que deba esperarse soluciones definitivas al problema. Desde luego esta no sería la primera vez en la historia que la ley o los dictámenes de un corte son violados por intereses políticos, y tampoco será la última.

De hecho no todos los periodistas repiten la frase de que "el acuerdo debe alcanzarse antes del jueves", haciendo ese día una especie de fecha sagrada e inviolable, e informan (con sentido común) que en caso de que el acuerdo no se hiciera, el punto muerto político podría seguir durante meses.

No obstante Maliki sigue diciendo que el parlamento se reunirá el jueves 11 de noviembre para completar el proceso de la formación de gobierno. Nuevamente Maliki vuelve a creer que al verbalizar sus sueños estos se harán realidad.

En ese sentido leemos la noticia de Associated Press que titula, "Los kurdos mantienen la presidencia, por lo que el punto muerto iraquí continua". Los kurdos se mantienen firmes en su postura sobre mantener la presidencia del país, al igual que la una vez dominante minoría suní sigue presionando para controloar el poder de primer ministro Maliki.

Los líderes políticos iraquíes volvieron a reunirse el martes para encontrar una solución al estancamiento político, pero no se lograron resultados concretos.

La cuestión de fondo es el poder que tendría el bloque sunita de Iraquiya en un gobierno liderado por un chiíta. Tras el acuerdo al que llegaron Maliki y Al Sader (líder político apoyado por Irán), los suníes ven al bloque de Iyad Allawi como su última esperanza para obtener poder político. En caso que las preocupaciones e inquietudes sunitas no obtuvieran representación política existe el temor de que ello haría regresar la violencia política.

Iraquiya rechaza unirse a un gobierno liderador por Al Maliki y presionan para que los poderes reales del primer ministro estén limitados y controlados. Los negociadores discuten el asunto del llamado Consejo Nacional de Política Estratégica, que es parte de una propuesta para compartir el poder, en que Maliki sería primer ministro y Allawi encabezaría el consejo.

Iraquiya ha luchado de diferentes maneras para limitar los poderes de Maliki y quiere que el consejo tenga la verdadera autoridad y poder de decisión. Funcionarios del partido Iraquiya dicen que Maliki está concentrando el poder para sí mismo mediante la creación de fuerzas de seguridad que respondan sólo ante él y que a través de los mandos militares pueda puentear a los ministros.

Además del asunto del consejo, está el del proceso de Desbaazificación liderado por chiítas para purgar al gobierno de personas que estuvieron afiliadas al Partido Baas que gobernó Irak durante décadas. Los sunitas ven ese proceso de Desbaazificación como un intento de apartarlos del poder. Estos dos asuntos son considerados vitales para los intereses sunitas.

Por otro lado, los kurdos están diciendo que los Estados Unidos los están presionando para que entreguen la presidencia a Allawi para que así este accediera a una solución de gobierno que incluyera a él con Al Maliki. El parlamentario kurdo Fouad Massoum declinó comentar los rumores sobre las presiones americanas, pero dijo que el asunto de la presidencia "está fuera de toda discusión".

Se cree que los kurdos está apoyando a Maliki por que les garantizaría la presidencia (tras el acuerdo al que llegaron con él el sábado), aunque el apoyo público aún tiene que realizarse en espera a que terminen los encuentros entre los líderes políticos que se producen estos días.


Los Estados Unidos estás presionando duramente para que el acuerdo de gobierno incluya a todos los bloques políticos principales, lo que implica a Iraquiya. El senador americano John McCain en un viaje a Irak el martes enfatizó la necesidad de realizar progresos "en cuestión de días, no de meses. Estamos disgustados que este proceso vaya por su octavo mes."

Pero la reunión de este martes no ha hecho sino disminuir las esperanzas que se tenían en lograr un acuerdo. Tal es así que Iyad Allawi y Tareq al-Hashemi estuvieron ausentes del encuentro (aunque sí asistieron otros mimbros de la lista Iraquiya). Además Adel Abdel Mehdi, uno de los vicepresidentes de Irak y opuesto también a Maliki tampoco estuvo en la reunión.

Roz Nuri Shawis, kurdo próximo a Barzani (presidente del kurdistán) dijo en una conferencia de prensa que Allawi no asistió por encontrarse enfermo y que sí iría a la reunión del miércoles. Pero parlamentarios próximos a Allawi dicen que la enfermedad no es sino una excusa para no aparecer como el único que no quiere la solución planteada.

Después de la reunión de Arbil, los periódicos iraquíes se mostraron pesimistas. "El encuentro de Arbil: un paso para adelante, dos pasos para atrás." Ese fue el veredicto de Ad-Dustur, un diario independiente.

Allawi y Maliki fueron a la reunión del Arbil en el contexto del acuerdo de Maliki y los kurdos, pero lo visto el lunes indica que ninguno de los dos cambió sus posiciones, lo que prolongaría el estancamiento que ha dejado a Iraq sin gobierno desde las elecciones.

Y entre todo este desorden político, UPI informa que "Irak es golpeado pur una nueva insurgencia liderada por suníes." El incremento de coches bomba y muertes a través de Irak, ha incrementado las preocupaciones de que la nueva plaga de violencia que recorre el país sea lo que analistas llaman "la próxima insurgencia."

Pero esta vez no son yihadistas vinculados a Al Qaeda quienes encabezan la carnicería, sino extremistas suníes liderados por antiguos militares baazistas y agentes de inteligencia que sirvieron bajo el régimen de Saddam Hussein.

La mayoría de la violencia se ha enfocado contra las áreas chiítas, incluyendo Sader City. El objetivo parece ser que es el de iniciar una nueva ronda de violencia sectaria, que haga profundizar aún más la inestabilidad política que produjeron las elecciones parlamentarias ocho meses atrás y que no tuvieron un resultado concluyente.

Desde entonces, Irak ha estado en un estancamiento político en el que ninguno de los dos grupos principales tiene la fuerza suficiente para formar gobierno. El punto muerto está incrementando la frustación y angustia de los iraquíes, desesperados por conseguir un gobierno fuerte que proporcione estabilidad una vez las tropas americanas abandonen el país en 2011.

El aumento de la violencia ha alarmado a las fuerzas de seguridad iraquíes (entrenadas por EE.UU.), ampliamente dominadas por la mayoría chiíta, sobre su habilidad para contener dicha violencia y proporcionar estabilidad.

Un grupo está emergiendo como la punta de lanza de esta nueva insurgencia: Jaish Rejal al-Tariah al-Naqshbandia, o Ejército de los hombres de la Orden de Naqshbandia (JRTN por sus siglas en inglés). Fundado en 2006, está liderado por la antigua mano derecha de Sadam, Izzat Ibrahim al-Douri, y que aparece centrado mayoritariamente en las provincias suníes del norte y centro de Irak.

"Rápidamente se está haciendo en el grupo insurgente más influyente del país", dice Michael Knights, del Instituto de Washington para Asuntos de Asuntos de Oriente Próximo, en un artículo del Gulf States Newsletter en septiembre.

La actividad insurgente de este grupo se dirige a oponerse a gobierno liderado por chiítas de Maliki, hasta que este sea reemplazado por una administración que incluya a sunitas y a iraquíes de todas las sectas y sectores, incluyendo a militares y clase tecnócrata que dirigía el país bajo el gobierno del Baas.

Y esto es exáctamente lo que Irán no quiere. Teheran no quiere que su tradicional enemigo vuelva a tener el poder militar, y que Irak permanezca firmemente bajo su influencia. Por lo tanto es probable que Irán, a través de los Guardias Revolucionarios, continúen apoyando a las milicias chiítas en Irak para contrarrestar el resurgimiento baazista.

Roula Khalaf, editor para la edición de Oriente Medio del Financial Times, observó que el aspecto "más amenazante" de la actual crisis "es que algunos políticos iraquíes dicen ahora que las divisiones políticas son tan profundas y el país está tan frágil que un retorno a un control autoritario no podría descartarse tras la marcha de las tropas de EE.UU. el próximo año. Irak permanece en el peligro de volver al pasado en vez de ir hacia un futuro mejor."

En ese sentido, el comunicado que hizo el Teniente General Rober Cone de que "probablemente en el último par de meses, periodo para la formación de gobierno en Irak, cree que la influencia de Irán ha disminuido algo", resultan poco creíbles. Son poco creíbles a la luz de los hechos de que Irán manda agentes de la Fuerza Qods a Irak para reconstruir a las milicias chíes, o de que Irán estuvo tras los acuerdos que llevaron a alinearse juntos a Maliki y Sader (apoyado por Irán).

La preocupación por el deterioro de la situación es tal que, el Secretario de Defensa, Robert Gates, ha dicho que Estados Unidos mantendrán tropas en Irak si así lo pidiera un gobierno iraquí estable que surgiera del actual estancamiento político.

Gates dijo (en Kuala Lumpur) que el acuerdo para mantener tropas podría ser hecho por funcionarios iraquíes si el actual aumento de la violencia continúa. Pero por el momento, los acuerdos militares entre los Estados Unidos e Iraq establecen que las tropas de EE.UU. abandonarán el país a lo largo de 2011.

Gates dijo que la petición debería hacerla un gobierno iraquí funcional, no por el actual conjunto de políticos en disputa.

Y aunque el acuerdo político entre Iraquiya, Estado de la Ley y el bloque kurdo, no es imposible de alcanzar y de que nadie puede predecir el futuro porque nada está escrito, lo que está claro es que la situación se deteriora por momentos y nadie está dispuesto a bajarse del burro. Y esta no es esta una buena mezcla que digamos.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Posible acuerdo en Irak entre Maliki y Allawi?


Ali al-Dabbagh, portavoz del gobierno iraquí, ha dicho que "un acuerdo se ha alcanzado el sábado entre los partidos políticos, y que en dicho acuerdo Jalal Talabani seguiría como Jefe del Estado, Nuri al-Maliki permanecería como primer ministro e Iraquiya escogería al candidato para presidente del parlamento."

Pero una vez dicho esto, añadió que el acuerdo había sido alcanzado realmente sólo por la Alianza Nacional (que representan a los partidos chiíes mayoritarios) y la coalición kurda, mientras que Iraquiya dependería sobre los acuerdos sobre los puestos de presidente del parlamento y el de presidente.

Concretamente dijo "Iraquiya no está aún de acuerdo sobre qué lado debe quedarse con el puesto de presidente del parlamento, y cuál con el de presidente (Jefe del Estado).

Iraquiya ha confirmado el acuerdo (entre kurdos y chiíes) y dice que las discusiones continúan sobre esos puestos clave.

Dabbagh dijo que "hay un principio de acuerdo con Iraquiya, pero que permanecen algunos problemas que resolver." El jueves se reunirá el parlamento y se podría elegir al presidente del mismo, lo que sería un primer paso para formar un nuevo gobierno.

Dabbagh también dijo que Maliki y Allawi podrían acudir el lunes a una ceremonia en Arbil, la capital de la región autónoma kurda, y anunciar formalmente el acuerdo.

El presidente de la región kurda, Massud Barzani, dijo que había invitado a todos los grupos políticos a una cumbre el lunes en Arbil para resolver la crisis política.

Como la Constitución iraquí dice que deben elegirse los puestos de presidente del parlamento, presidente del país, y primer ministro, en ese orden; que el jueves se decidiera el puesto de presidente del parlamento bien podría ser la señal de que la crisis política en la que está Irak desde las últimas elecciones generales, se habría superado.

No hay que olvidar el papel de pivote que tienen los kurdos en la actual situación polítca, ya que el número de escaños que posee el bloque kurdo podría decantar que Maliki o Iraquiya dirigieran el nuevo gobierno. Pero también hay que recordar que el partido Goran abandonó recientemente dicho bloque, lo que la capacidad para solucionar la situación política iraquí de dicho bloque, podría haberse diluido.

El ministro de exteriores turco hizo un llamamiento el domingo, para que todos los grupos políticos iraquíes acudieran a la cumbre de Arbil. Este llamamiento hace pensar que en realidad no sólo el acuerdo esté algo lejos de ultimarse, sino que ni la asistencia de grupos relevantes iraquíes a dicha reunión está asegurada.

Tampoco hay que olvidar la reciente propuesta de realizar una cumbre política entre las fuerzas iraquíes en Arabia Saudita, y que hizo el mismo rey Abdula hace pocos días. Dicha oferta fue rechazada por el bloque de Maliki (Chiíes) y que los portavoces de esa facción urgen a una solución en tierras iraquíes y alejadas de la influencia Saudí y sunita. Para escapar a ese tipo de propuestas que muy poco interesan al bloque chií de Maliki, sus portavoces suelen decir contínuamente que el acuerdo está apunto de alcanzarse, para así hacer innecesaria la "injerencia" o "buenos oficios" de los saudíes y la Liga Arabe (que se contraponen a los "buenos oficios" que prestó Irán para un acuerdo, que a día de hoy parece abandonado por la defeción del CSII, que llevaría a Irak al eje Irán-Siria-Hezbolá), tal y como pudimos ver el en debate hecho en Al Jazeera hace unos días. Por tanto, el comunicado del gobierno del Maliki sobre el acuerdo inminente, bien podría ser más de lo mismo y sin que dicho acuerdo entre bloques esté cerca de alcanzarse.

En esa dirección informaba The Guardian unos días, cuando se afirmaba que Allawi no creía ya en una solución conjunta con Maliki. Pero en situaciones políticas como las actuales (y más en Oriente Medio) en Irak la situación puede dar un giro de 180 grados en sólo un momento, y los enemigos mortales de ayer se tornan aliados. Esperaremos a que finalice la reunión de Arbil de esta tarde y entonces veremos qué hay de verdad y qué de maniobra mediática en el comunicado hecho por Dabbagh.